¿QUÉ
SUPONE QUE NO HAYA GOBIERNO EN ESPAÑA? ¿CÓMO AFECTA AL
AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA?
Finaliza esta XIII Legislatura con un
gran fracaso de la “clase” (y nunca mejor dicho) política. El
próximo 24 de septiembre, cuando se publique el Real Decreto que
anuncie la convocatoria de nuevas elecciones generales para el 10 de
noviembre se pondrá fin a un bochornoso periodo de bloqueo
institucional basado en los egos de unos cuantos dirigentes políticos
que son incapaces de mirar más allá de sus intereses personales (ni
siquiera partidistas) y que, por supuesto, ni siquiera se plantean el
servicio a la ciudadanía, ni buscar las soluciones a los problemas,
cada vez mayores, a los que se tiene que enfrentar la sociedad
española.
La parálisis política que se ha
producido desde las últimas elecciones, con un gobierno provisional,
y la incapacidad de los políticos para dialogar y buscar
alternativas al bloqueo de un nuevo gobierno, va a tener unas
consecuencias negativas para toda la ciudadanía, para el Estado de
Bienestar y también para las personas empleadas en la Función
Pública, tanto en el Estado, como en las Comunidades Autónomas como
en los Ayuntamientos.
Con unos Presupuestos Generales del
Estado (LPGE) prorrogados de 2018, para todo el 2019, y parte de 2020
(hasta que se aprueben por el nuevo Congreso de Diputados que salga
de noviembre), nos enfrentamos, también en el Ayuntamiento de
Zaragoza, a una parálisis, al estar afectado un conjunto de medidas
vinculadas con los Presupuestos de cada año.
En cuanto a las retribuciones, en
cuanto a los salarios, el II Acuerdo para la mejora del empleo
público y de condiciones de trabajo, establecía para el año 2020
un incremento fijo de un 2%, junto a un incremento variable de un 1%
si el PIB era igual o superior al 2,5%. Asimismo, se preveía que
cada Administración pudiese destinar un 0,30% de su masa salarial
para fondos adicionales. Pero este acuerdo debe ir avalado por el
Real decreto correspondiente que de validez y soporte legal a las
retribuciones anuales, como ha sido este año el Real Decreto-ley
24/2018, de 21 de diciembre, por el que se aprueban medidas urgentes
en materia de retribuciones en el ámbito del sector público.
De momento, si no hay gobierno, no hay
RDL nuevo que de validez jurídica a la subida prevista para el año
2020 y, por lo tanto, de momento y hasta que no se apruebe lo que sea
y cuando sea, en el año 2020 no habrá subida salarial y por ende no
habrá recuperación en las retribuciones de la plantilla municipal.
Negro, muy negro está el tema.
Otra de las afecciones de esta
parálisis institucional está vinculada con la creación de
empleo, con las plantillas, con las Ofertas de Empleo Público
(OEP), todo ello necesario para dar soporte a las políticas
institucionales (a la política municipal, en el caso del
Ayuntamiento de Zaragoza).
Desde 2012, el recorte en las
plantillas de la Función Pública, en la plantilla del Ayuntamiento
de Zaragoza, ha sido muy importante. Ante las jubilaciones que año
tras año se han ido produciendo, con la merma del número de
personas necesarias para dar un servicio público de calidad a la
ciudadanía, ha sido imposible dar respuesta cubriendo su totalidad.
Varios años de Tasas de Reposición negativas, o como mucho del
100%, han dado lugar a un número deficiente de personas trabajadoras
en la plantilla municipal. La regulación de dichas Tasas de
Reposición se establece en la correspondiente LPGE. Si no hay
Presupuestos para 2019 (que no los hay, ni los habrá), no habrá OEP
2019. Y en tanto en cuanto no se aprueben los de 2020, no habrá OEP
2020. Así pues, más jubilaciones, menos personal en el Ayuntamiento
de Zaragoza. Y luego, a esperar la “maldita” Tasa de Reposición
a ver qué permite. Negro, muy negro está el tema.
Vinculada también con la LPGE está
la posibilidad de dar estabilidad y/o consolidar el empleo
temporal (funcionarios interinos y personal laboral indefinido
no fijo). Es necesario dar respuestas, creando empleo estable y
de calidad, a unas situaciones de temporalidad e interinidad que en
el Ayuntamiento de Zaragoza afectan a más de 800 personas. Como no
hay Presupuestos LPGE no hay solución normativa que regule la
temporalidad y estabilidad del empleo. En el 2019, nada. En el
Ayuntamiento de Zaragoza, tampoco. Y habrá que esperar al 2020 a ver
cómo se establece. ¿Habrá algún día que no haya Tasas de
Reposición? Negro, muy negro está el tema.
Otra de las afecciones del bloqueo
político es la financiación de las Comunidades Autónomas, y
de rebote, a los Ayuntamientos. También nos afecta a las personas
que trabajamos en la Función Pública. Las empleadas y empleados
públicos, la plantilla municipal del Ayuntamiento de Zaragoza, da
soporte a los servicios públicos que se prestan a la ciudadanía,
es garantía del número y de la calidad de los mismos. Si no hay
dinero, hay limitaciones presupuestarias y, por lo tanto, hay
disminución de los servicios que se prestan en el Estado de
Bienestar. Negro, muy negro está el tema.
¿Más afecciones por la incapacidad
de los políticos? Sí, las afecciones legislativas. Entre
ellas, por citar alguna, estaría todo aquello que afecta al marco
regulador de los derechos laborales, a la actualización de la
legislación en materia de empleo (Estatuto de los Trabajadores que
afecta al personal laboral), o el marco regulador de las
negociaciones entre patronal y sindicatos, o las leyes que tienen que
desarrollar de forma efectiva el Estatuto Básico del Empleado
Público (ese en el que se han basado para recortarnos derechos en el
Ayuntamiento de Zaragoza). También en Aragón llevamos años
de desidia de los políticos aragoneses de turno, incapaces de sacar
adelante una Ley Aragonesa de la Función Pública que regule
cuestiones como la carrera profesional. Negro, muy negro está el
tema.
Negro, muy negro está el tema.
PERO NO NOS PODEMOS CONFORMAR.
NO NOS PODEMOS QUEDAR SIN HACER NADA.
TODOS TENEMOS LA SOLUCIÓN EN NUESTRAS MANOS.